Institucional

El Instituto “Dr. Juan Bautista Alberdi” fue creado el 14 de febrero de 1995, por Acuerdo General n.º2 del Superior Tribunal de Justicia. Su nombre se escogió en homenaje al jurista y estadista Dr. Juan Bautista Alberdi, autor de “Bases y Puntos de Partida de la Organización Política de la República Argentina”, obra fundacional de gran influencia en la primera Constitución Argentina, sancionada en 1853. El Instituto Alberdi fue la 5.ª Escuela Judicial del país en crearse, luego de Chaco (1978), Chubut (1991), Salta (1992) y Catamarca (1994). La institución pionera fue el Centro de Estudios Judiciales, creado en 1978 por la Dra. María Luisa Lucas.

La denominación de “Instituto” respondió a la idea de fomentar el intercambio de conocimientos y experiencias entre pares, en un ámbito participativo y colaborativo.

Depende en forma directa del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia y tiene un órgano consultivo, que es el Consejo Académico.

Funciona en Paraná, pero sus actividades se desarrollan en todas las circunscripciones judiciales de Entre Ríos de manera presencial, vía streaming y virtual.

Desde el año 2014 se encuentra bajo la dirección de Susana Medina, Presidenta de la Sala N.º3 del Trabajo del Superior Tribunal de Justicia.

Objetivos

Diseñar capacitaciones que respondan a las necesidades detectadas en el sistema de Justicia provincial.

Generar espacios de intercambio de experiencias y conocimientos.

Contribuir en la profesionalización y el perfeccionamiento de quienes integran el Poder Judicial de Entre Ríos.

Colaborar con el mejoramiento del servicio de justicia.

Misión

Después de más de veinticinco años, trabajamos diariamente para honrar el legado de colegas que pensaron en las generaciones futuras y la importancia de tener poderes judiciales informados y capacitados, incorporando nuevos conocimientos en materia jurisprudencial y doctrinaria, pero también incorporando valores, resignificando y revalorizando lo que implican la palabra, el esfuerzo, el trabajo compartido, la vocación de servicio, la empatía, la tolerancia, la resiliencia y el respeto a los más elementales derechos humanos.
Entendemos a la capacitación como una valiosa herramienta de crecimiento individual, pero también de fortalecimiento institucional y garantía republicana.

La capacitación es construcción, creatividad y crecimiento.

Memorias