CAMPAÑA 07/04 – DÍA INTERNACIONAL DE REFLEXIÓN SOBRE EL GENOCIDIO DE 1994 CONTRA LOS TUTSIS EN RUANDA

7 de abril. Día Internacional de Reflexión sobre el Genocidio de 1994 contra los Tutsis en Ruanda

El Genocidio de Ruanda

En 1994, 800.000 ruandeses fueron asesinados por sus compatriotas, en la mayoría de los casos, únicamente por pertenecer a un grupo étnico determinado (tutsis[1]). La matanza comenzó el 7 de abril de 1994, un día después de que un avión en que viajaban los Presidentes de Ruanda y Burundi fue derribado por un misil cuando se alistaba a aterrizar en Kigali. La matanza sistemática de hombres, mujeres y niños durante aproximadamente 100 días, entre abril y julio de 1994, se perpetró a plena vista y paciencia de la comunidad internacional. Se cometieron atrocidades sin nombre en que participaron no sólo las milicias y las fuerzas armadas, sino también civiles que se ensañaron con otros civiles. El genocidio fue organizado detalladamente por, entre otros, altos funcionarios del Gobierno y dirigentes del partido en el poder, preparándose listas de los tutsis y dirigentes de la oposición que habrían de ser asesinados. Diversos medios de información que exaltaban el odio también contribuyeron a que se aceptara la matanza y se participara en ella. Los principales asesinos no fueron turbas sin rostro, sino individuos identificables.

¿Qué es genocidio?

La Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948 (conocida como «Convención sobre el genocidio») establece que por genocidio se entenderá cualquiera de los actos que se enumeran a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal:

  • matanza de miembros del grupo;
  • lesiones graves a la integridad física o mental de los miembros del grupo;
  • sometimiento intencional del grupo a condiciones de vida que hayan de acarrear su destrucción física total o parcial;
  • imposición de medidas destinadas a impedir los nacimientos dentro del grupo;
  • traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo.

La Convención confirma que el genocidio, ya sea cometido en tiempo de paz o en tiempo de guerra, es un delito de derecho internacional que las Partes se comprometen «a prevenir y a sancionar». La responsabilidad primordial de prevenir y detener el genocidio corresponde al Estado en el que ese delito se esté cometiendo.

El 26 de enero de 2018, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución (A/72/L.31) que declara el 7 de abril de 2004 como el Día Internacional de Reflexión sobre el Genocidio de 1994 contra los Tutsis en Rwanda, recordando que también fueron asesinados los hutus y otras personas que se opusieron al genocidio. La nueva resolución modifica el título del día internacional, que fue establecido originalmente el 23 de diciembre de 2003 (A/RES/58/234) como el Día Internacional de Reflexión sobre el Genocidio cometido en 1994 en Ruanda.

Este día invita a la reflexión y a renovar el compromiso en la lucha contra el genocidio en todo el mundo.

[1] En Ruanda, en el pasado, se distinguían dos estamentos dentro de la etnia banyaruanda a la que pertenece casi toda la población: la mayoría hutu y la minoría tutsi, aunque no existe ningún rasgo racial ni lingüístico específico que los diferencie; por lo tanto, después del genocidio, en 1994 ambas distinciones fueron eliminadas de los carnés de identidad. (https://es.wikipedia.org/wiki/Genocidio_de_Ruanda)

Más información:

http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/CrimeOfGenocide.aspx
http://www.un.org/es/preventgenocide/rwanda/index.shtml